lunes, 16 de octubre de 2017

El día después

¡Hasta cuándo!
El día después
@pabloaure
Ya son las ocho de la noche del domingo 15 de octubre y no tengo ninguna información veraz sobre determinada proyección de posibles resultados electorales. He leído lo que se envía por los chats y lo que escriben de manera irresponsable algunos actores políticos, pero la experiencia me ha dicho que nada de lo que se diga a esta hora es creíble, ni siquiera los niveles de abstención, por eso prefiero omitirlos y centrarme en el país que nos encontraremos después del anuncio oficial por parte del descalificado Consejo Nacional Electoral; es decir de los boletines. Tenemos que recordar que esta  fue una campaña muy insípida, ya que no se conoció el programa de gobierno de ninguna de las opciones y todo se limitó a incentivar la participación y a demostrar que la oposición es mayoría, todo con esquemas publicitarios dirigidos a la promoción de una especie de voto castigo contra la nefasta gestión del régimen que ha empobrecido a nuestro país.  
Siendo esto así, de ayer a hoy, aún, luego del anuncio de los resultados oficiales, absolutamente nada cambiará. Por eso le pido a los venezolanos no desgastarnos en discusiones pasajeras, ni tampoco en la asignación de responsabilidades. Lo que ocurrió ya pasó y punto, que si de algo nos debe servir que sea de experiencia y nunca para alimentar rencores, ni mucho menos escuchar a nadie decir “yo te lo dije”
El lunes volverá a amanecer, repito: indistintamente del número de gobernaciones que se obtengan o, como algunos prefieren denominarlo, el número de espacios que se hayan recuperado, los problemas seguirán siendo los mismos y no tengan ninguna duda se le sumarán muchísimos más. Por eso pregunto a modo reflexivo ¿Por qué seguimos haciendo lo mismo y esperando resultados diferentes?
Los venezolanos gastamos la vida.-
Pasamos de disfrutar la vida, con sus dificultades, como es natural, a gastarla. A eso nos arrastró el huracán chavista junto a la criminal complicidad de muchos que se dicen demócratas.
El desespero es enorme en todos los sectores. Nos hemos empobrecido a niveles insospechables; el terror a enfermarnos es alarmante. No solamente por no poder pagar la clínica o no tener una cama o falta de insumos en los hospitales, sino que aunado a esas calamidades han aparecido enfermedades pavorosas que habían sido abolidas desde los primeros años luego del derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez. Por ejemplo hay brotes de difteria, enfermedad transmitida por una bacteria que en esta Venezuela de la destrucción “madurista”, se dice que quien la contraiga prácticamente está sentenciado a muerte porque no hay los antibióticos para combatirla. De hecho, en la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejeras de Valencia hay una especie de aislamiento o cuarentena, la semana pasada se produjo un deceso por esa terrible enfermedad y me informan lamentablemente, que hay otro paciente que la padece.  
Navidad sin hallacas.-   
Los días pasan y los circos se multiplican, llámense electorales o de otras modalidades. Lo que sí ha desaparecido es el pan. Ya no existe esa consigna de pan y circo, nuestro país solo quedó para el circo. El hambre se apodera de la gente, todos los días vemos a más personas hurgando de la basura para buscar comida, y es entendible. El desempleo y el alto costo nos ha llevado a ver esos tristes espectáculos callejeros. Qué alguien me explique cómo puede alimentarse una familia con el sueldo mínimo por más que lo aumenten mensualmente. Soy de los que visito los mercados y hago las compras para mi casa y es casi imposible hacer las compras que solíamos hacer meses atrás. El tomate a veintisiete mil bolívares, la carne a cuarenta mil el kilo, el queso a cincuenta mil o el cartón de huevos a cuarenta y siete mil. ¿Cómo podemos mantener un poder de compra con estos precios? Y estos  son apenas algunos rubros, porque todos los alimentos seguirán en franco aumento.
Por otro lado, las medicinas no aparecerán, el dinero tampoco aparecerá y si aparece no alcanzará para comprar la canasta básica, el pobre continuará siendo pobre y el rico mantendrá su riqueza, mientras que la clase media irá desapareciendo a paso de vencedores.
Muchas veces lo hemos dicho, el problema de Venezuela no se resuelve con gobernadores que no gobernarán ni podrán desarrollar políticas que generen prosperidad. Esto es un problema estructural, más allá del maquillaje que le pueda prometer cualquier gobernador. Estamos sumergidos en un barrial. Ese mismo charco de estiércol que ha empobrecido y quebrado la moral del pueblo cubano hoy  destruye a los venezolanos.
Podrán seguir vendiéndonos y tratándonos de conquistar con los espejitos de las elecciones, pero tal y como van las cosas la desesperación ciudadana se pronunciará antes de que llegue ese ficticio desenlace o cambio, vía pronunciamiento electoral. Ni el CNE ni mucho menos la FANB serán los que organicen la sustitución de los empobrecedores, no podemos ponerlo en duda que será la auténtica expresión ciudadana la que se pronunciará, en su terreno natural: ¡la calle!   
Preocupa la Universidad.-
Pasada la página electoral, necesariamente debo volver a pensar en mi Universidad de Carabobo, en mis estudiantes y en todos mis compañeros de trabajo. También pienso en los aspirantes a ingresar a la centenaria casa de estudios superiores.
Es común que el régimen nos impulse a desviar la mirada hacia otros asuntos bajo la creencia que desde esos asuntos podemos resolver la grave crisis del país. Siento decir que esas acciones gubernamentales son precisamente las que han contribuido al deterioro de nuestras instituciones. Nos ahogan presupuestariamente y eso nos conduce hacia lo incierto.
Con el corazón arrugado pienso en mi UC, esa que me ha visto crecer y ha sido testigo de mis tiempos juveniles como estudiante y desde hace más de tres décadas, de mi vida profesional. La he contemplado en su época boyante cuando nada faltaba, en esos momentos de los gobiernos que veían el conocimiento como herramienta indispensable para la prosperidad, conocí las residencias estudiantiles y los autobuses que suficientes y en buen estado; ahora, me ha correspondido ser parte de su gerencia en estos tiempos de carencias materiales.
Es menester repensarla para redefinirla. De no hacerlo, será imposible mantener esta barca a flote. Por lo pronto es urgente buscar el camino y disposición para lograr acuerdos con instituciones públicas y privadas con la finalidad de alargar su vida o evitar el definitivo colapso. Todas las universidades públicas hacen aguas porque navegan en aguas tormentosas. Nos azota un monstruo que persigue las casas del saber. Ese monstruo es el Socialismo del Siglo XXI y, para acabar con esa bestia no hay un modo distinto al del método que se utiliza contra las culebras: ¡hay que darle en la cabeza! En tal sentido, el compromiso de todos los universitarios tiene que ser definir estrategias, bajo una perspectiva unitaria, entendiendo que el enemigo es el régimen que la ha venido interviniendo a través del recorte presupuestario. Quiero que sepan que lo que se le ha asignado a nuestra UC para el año 2018 apenas alcanza al 12% de lo indispensable para mantenerla operativa, sin entrar a considerar que la inflación prevista para el próximo año superará el 1500%. Imposible mantenerla abierta si la comunidad entera no asume el compromiso de defenderla.

¡Defender la UC es tarea de todos!

domingo, 8 de octubre de 2017

¿Votar bajo amenaza?/ @pabloaure

¡Hasta Cuándo!
¿Votar bajo amenaza?
@pabloaure
La manera de hacer política y/o cautivar votos se ha mantenido casi intacta a la utilizada para que llegara este proceso empobrecedor que le han colocado el nombre de Socialismo del Siglo XXI. Los más prominentes líderes expresan el lenguaje del odio y la descalificación para sumar voluntades a sus filas partidistas.
Hay intolerancia a las diferencias. “O estás conmigo o estás contra mí” Eso es lo que vemos. Atacan al mensajero pero sin desmontar con argumentos el mensaje.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Hoy en Venezuela hay un férreo ataque contra aquellas personas que siendo de la oposición han manifestado su intención de no votar. Contra ellos han emitido cualquier tipo de improperios. Lo más grave es que se estigmatiza de la misma manera como el régimen lo hace con quienes están en su contra.
Son prácticas propias del fascismo, con un claro propósito de exterminar la disidencia.
El pasado jueves 5 de octubre, Henry Ramos, a la sazón líder de la MUD y precandidato presidencial, se expresó exactamente igual a como lo hacía el finado Hugo Chávez cuando estaba en campaña por allá a finales de los noventa. Mientras el difunto amenazaba con freírle la cabeza en aceite caliente a los adecos, veinte años después, el líder adeco, ordena marcar como infiltrados a todas aquellas personas que no voten o promuevan la abstención. Muy peligrosas esas expresiones de Ramos Allup. Ese tipo de acciones las ejecutaban los nazis contra los judíos, que marcaban sus casas con una equis (X), para tenerlos ubicados. Le pregunto ¿Para qué ese señalamiento que a todas luces se percibe como una amenaza? ¿No pensará que la postura decente de un político que propugne los cambios debe ser a través de la persuasión para convencer con argumentos, sin amenazar a quien piense diferente? Hay fanáticos de lado y lado. Lo inconcebible es que pretendamos salir de este macabro régimen con los mismos discursos que hicieron posible su llegada.
Manejar los pueblos a través del odio nunca puede dar buenos resultados. Quizá se logren afectos momentáneos, por el desespero, pero debo decirle al paisano Henry: que el veneno a la larga mata. Y a decir verdad, viene a mi memoria que Ramos Allup claramente llamó a la abstención en 2005 ¿Era él para esa época infiltrado? Dejemos que esa duda sea respondida con el tiempo y las acciones.
Educación para cambiar.-
Venezuela jamás cambiará mientras mantengamos los mismos mensajes de odio. Necesario comenzar a modificar ese estilo vulgar y dañino de enfrentarnos unos a los otros. Lamentablemente la forma de hacer política es mediante la descalificación del que piense diferente en lugar de explicar las propuestas.
El sistema político venezolano es desastroso porque se basa en teorías populistas. Y eso ha sido así desde mucho antes de la llegada de estos bárbaros rojos. No sabemos votar pero tampoco nos han enseñado a hacerlo. Votamos pero no elegimos. En los últimos lustros hemos estado signados por el chantaje de la unidad. Que dicho sea de paso, esa unidad nos ofrece el cambio del personaje pero no del sistema, que en definitiva, es el que nos ha arruinado.
No hemos votado en libertad.
Lo confieso con dolor. Aquí, en la Venezuela del Socialismo del Siglo XXI, pero también en la recordada y quizá ahora anhelada 4ta República, hemos ido a votar pero sin libertad. Quizá en contextos diferentes, porque hoy vivimos en dictadura, pero la realidad es que no hemos podido transformar ese estilo “bananero” de hacer política.
¿Por quién y para qué votamos? La campaña de uno y del otro es votar para evitar que lleguen los que estuvieron, mientras que, otros votan para sacar a los que están.
No hay programa, solo ofrecimientos de lugares comunes.  Y es precisamente por esa forma de hacer campaña por lo que casi inmediatamente después del triunfo del candidato se produce el desencanto, la decepción y con ella la frustración y el rechazo a procesos electorales. La abstención es una lógica reacción a la falta de legitimidad o credibilidad de los actores. Los “abstencionarios” no son los enemigos, sino el sistema perverso que los genera.
Cuando me refiero a los “abstencionarios” (término muy bien desarrollado por el maestro español Antonio García Trevijano) es para hacer mención a los abstencionistas conscientes, esos que se abstienen de votar como protesta a un sistema político corrompido.
Ruptura del orden
Así las cosas, me inclino en pensar que para rescatar nuestra querida Venezuela debe producirse una auténtica ruptura en la forma como hemos concebido durante una eternidad la política electorera. Para ello hace falta determinación, trabajo y mucha educación ciudadana. No hemos tenido educación ciudadana. Siempre nos hemos comportado como habitantes pero no como ciudadanos con derechos y deberes. Por lo general, esperamos que los gobernantes nos resuelvan nuestros problemas, cuando son ellos el principal problema a resolver. Y esto solo lo podemos atacar con sinceridad, sin cortapisas, involucrarse cada quien en los asuntos políticos que no necesariamente siempre es sinónimo de lo electoral.
Podemos provocar la ruptura, pero para ello es necesario la predica con la palabra y el ejemplo con el accionar. No culpemos al ignorante, al que no ha tenido acceso a una buena educación, al necesitado, al menesteroso, a quien padece hoy y ha padecido ayer. No culpemos a quien espera ansiosamente una dadiva gubernamental o de los fariseos cuando se lanzan al ruedo de campañas populistas para lograr alcanzar determinados cargos de “elección”. Hagamos un mea culpa y comencemos a realizar lo que todavía no hemos hecho. Educar, llevar un mensaje republicano y libertario que, jamás será el ofrecimiento de una bolsa o caja de comida, u ofrecer cientos de mercados a precios solidarios. Eso no resolverá absolutamente nada. La tarea es otra: es proporcionar las herramientas necesarias para desarrollar su independencia, no solamente la alimentaria o la de cubrir sus necesidades básicas como la de su salud, sino formarlos como ciudadanos y esto solo será posible si se involucran a través del conocimiento en los asuntos políticos para no dejarse seducir por encantadores de serpientes.
Ese es el cambio por el cual yo siempre apostaré. Esto va mucho más allá de un gobernante. El cambio radica en extirpar de raíz el modelo populista que desgraciadamente es el que hoy nos ofrecen tirios y troyanos. Y para dar por concluido el tema de, si se debe o no ir a votar el próximo domingo, y muy por el contrario a lo que hace el diputado Henry Ramos Allup, les envió mis respetos a todos los ciudadanos bien sea estén decididos a votar o estén convencidos en no hacerlo. Confío en que cada quién a estas alturas del partido ya debe tener definido su criterio, además ya hemos visto una mayoritaria campaña en favor del voto, donde incluso la CEV ordenó leer una carta en todas las misas, y yo jamás entraría en polémica con mi iglesia. Pero estoy seguro de algo, la semana que viene amanecerán nuevos rostros en las gobernaciones aunque, para desilusión de sus electores, no podrán ejecutar los cambios anhelados.
Nota jurídica.-
Las decisiones emanadas de los poderes constituidos deben cumplirse voluntariamente, en caso de no acatarse, pues entonces, se tendrá que recurrir a la ejecución forzosa. En tal sentido recomiendo a la Asamblea Nacional solicitar la ejecución forzosa de la declaratoria del abandono del cargo de Nicolás Maduro. El CNE tenía la obligación de convocar elecciones antes del 9 de febrero para elegir al sustituto. Esa demanda debe intentarse ante el Tribunal Supremo de Justicia que se instalará en la OEA el 13 de octubre. El TSJ debe solicitar la colaboración de la fuerza pública para la referida ejecución, esto es, hacer todo lo indispensable para que se materialice la decisión de la AN. Quizá tendrá que apoyarse en organismos y fuerzas multinacionales.
Sería una magnifica señal que echaría por tierra cualquier sospecha de que tras bastidores ha habido entendimiento con el régimen.

Pablo Aure                              

viernes, 6 de octubre de 2017

CU de la UC ratifica reconocimiento de títulos de IV y V nivel para docentes e investigadores para pago de Prima de Especialización

Pablo Aure
Simplificar trámites administrativos a fin de pagar prima de profesionalización al Personal Docente de la UC

Pablo Aure, Secretario de la Universidad de Carabobo informó que durante sesión extraordinaria del Consejo Universitario Nro. 1.828 celebrada el pasado jueves 05 de octubre, elevó su derecho de palabra, conjuntamente con la Rectora Prof. Jessy Divo de Romero, vista la preocupación del profesorado ucista y de la Asociación de Profesores (APUC) dada a conocer por  el Prof. Gerardo Vásquez, respecto al punto relacionado con el pago de la prima de profesionalización para el personal docente de esta Casa de Estudios Superiores, con motivo de la recién aprobadaTercera Convención Colectiva Única (III CCU) de Trabajadores del Sector Universitario, que prevé el beneficio contractual de la prima por profesionalización para los docentes.   
En el marco del encuentro, teniendo en cuenta los derechos de palabra planteados, se destacó lo engorroso e inoficioso la exigencia del requisito de protocolización del título profesional del docente para la procedencia de pago de la prima de profesionalización, visto lo previsto en la normativa interna, y en especial, en la Ley de Universidades al prever en su artículo 17  que “el Estado reconocerá para todos los efectos legales los grados, títulos y certificados de competencia que otorguen y expidan las Universidades Nacionales”.
Afirmó Aure, que fue aprobado en el seno de la Máxima Instancia, el reconocimiento de los títulos profesionales de los docentes e investigadores, y, se acordó al efecto, mediante acto motivado “ratificar el reconocimiento que la Universidad de Carabobo le ha otorgado en años precedentes a los títulos que evidencian la obtención de estudios  de IV y V nivel de los docentes de esta casa de estudios, y que han sido considerados para los efectos de ubicación, ascensos y cualquier otro beneficio contractual, que genere el pago de primas, bonos y demás beneficios contractuales.
Como consecuencia del reconocimiento anterior, dijo Aure, que el Consejo Universitario decidió efectuar el pago de la “Prima por Especialización para Docente, aplicada a los docentes e investigadores con título de especialización” cuyos  títulos de  IV y V Nivel  fueron consignados por los docentes de la Universidad de Carabobo antes de la entrada en vigencia de la III Convención Colectiva de 2107, y éstos hayan sido valorados por la institución universitaria, y que produjeron efectos académicos/administrativos aun cuando los citados títulos de postgrado carezcan de  protocolización ante la Oficina de Registro respectiva.

Finalmente, destacó Aure, que la UC por medio de sus órganos ha valorado durante largos períodos las credenciales que evidencian la obtención de títulos de IV y V nivel  para el pago de primas, bonos y demás beneficios contractuales, de conformidad con los criterios establecidos tanto por la OPSU, CNU y demás entes adscritos al Ministerio de Educación Universitaria Ciencia y Tecnología acogidos en este seno del Consejo Universitario.

martes, 26 de septiembre de 2017

Trump eleva a Venezuela a la categoría de «Estado canalla»

ABC España

Trump eleva a Venezuela a la categoría de «Estado canalla»

La Casa Blanca logra internacionalizar las sanciones contra Maduro al sumarse Canadá con sus primeras medidas
Trump durante su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU
Trump durante su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU - REUTERS
EMILI J. BLASCO  - Actualizado: Guardado en: Internacional

Donald Trump ha elevado a Venezuela a la categoría de «rogue state» (como Washington llamó a la Libia de Gaddafi y al Irak de Sadam Husein), no todavía bautizándole oficialmente como tal, pero sí tratándole de acuerdo con esa etiqueta.
Trump está poniendo a Venezuela casi a la altura de Corea del Norte: los dos países fueron el foco de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas de la semana pasada, y después ambos fueron incluidos en la lista de la Casa Blanca que prohíbe la entrada de sus nacionales en Estados Unidos (en el caso venezolano afecta solo a funcionarios bolivarianos y sus familias).
Trump trata así a Venezuela no porque suponga una amenaza directa a la paz mundial, como ocurre con el régimen norcoreano, sino por el carácter delincuente (rogue) de su estamento gobernante: un narcoestado sumido en una enorme corrupción y responsable de la brutal represión de sus ciudadanos.
Para la Casa Blanca, Venezuela es un estado malandro que afecta directamente a la seguridad regional, por la implicación gubernamental en el narcotráfico, por contaminar las finanzas internacionales al lavar dinero con PDVSA, por el desbordamiento de la crisis humanitaria que está viviendo el país y por la palanca geopolítica que puede suponer para ciertas potencias extrahemisféricas.

Momento crítico

La caricaturización del líder coreano que Trump hizo durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU –apodándole «rocket man»– ha quedado ya como uno de los momentos estelares de esos encuentros anuales, como aquel de 2006 en el que Hugo Chávez se refirió a George W. Bush como el demonio, por el supuesto olor a azufre que el mandatario estadounidense había dejado allí el día anterior.
Durante su presidencia, Bush tuvo la política la de ignorar las bravuconadas de Chávez, evitando incluso mencionarle en público. Barack Obama también optó por desechar los intentos de intercambio dialéctico realizados desde Caracas, primero con Chávez y después con Maduro. Solo al final de su presidencia, cuando el acuerdo de deshielo con Cuba ya no peligraba, Obama procedió a unas primeras sanciones contra funcionarios chavistas.
Bush y Obama pudieron evitar confrontar a Corea del Norte y Venezuela porque en sus mandatos el momento crítico aún no había llegado
A Trump le ha pasado con Venezuela tal como le ha ocurrido con Corea del Norte. Bush y Obama pudieron soslayar la confrontación directa con Pyongyang porque en sus mandatos el momento crítico aún no había llegado. Pero hoy el régimen de Kim Jong-un está a un paso de alcanzar el estatus de potencia nuclear, de manera que Washington se encuentra ante una decisión inaplazable: aceptar que Corea del Norte tenga la bomba atómica o lanzar un ataque, que sería especialmente destructivo para ambos bandos, para evitarlo.
También en Venezuela se ha llegado a un punto que exige la actuación internacional, como reconocen casi todos los países americanos.

EE.UU. se ve agredido

En su discurso ante la ONU, Trump expresó su disposición a confrontar a aquellos países que no cumplan, según dijo, con las dos obligaciones básicas de un estado: respectar los intereses de su propia gente y respetar los derechos de cualquier otra nación soberana. Para el presidente estadounidense Venezuela no está cumpliendo ninguna de las dos.
El país caribeño se ha convertido claramente en un estado autoritario y represivo, que por cuestiones ideológicas maltrata a sus ciudadanos, al no responder a sus necesidades de alimentación, sanidad y derechos cívicos. Además, ya ha quedado suficientemente descubierta la trama criminal de sus estructuras gubernamentales, que inundan de droga Estados Unidos y contaminan el sistema financiero estadounidense al utilizar el dólar en sus operaciones ilícitas.

Contra Maduro y Cabello

Las advertencias de Trump a Maduro, pues, no son un capricho del magnate neoyorquino, aunque muchas veces sus expresiones no sean las más oportunas. Prueba de ello es que el escalonamiento de sanciones emprendido por la Casa Blanca ha empezado a ser secundado.
La semana pasada, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ordenó congelar posibles bienes de cuarenta dirigentes chavistas (entre ellos Nicolás Maduro y Diosdado Cabello) y prohibir cualquier relación económica con ellos. También en la Unión Europea se están barajando sanciones, tal como ha solicitado España.
Trump sugirió en la ONU que podría presionar a países de la región para que también apliquen sanciones. «Pido a todos los países hoy presentes aquí que estén preparados a hacer más para resolver esta verdadera crisis», dijo, después de destacar los estrechos lazos económicos que unen a EE.UU. con varias naciones latinoamericanas. Esto último puede interpretarse como una advertencia de que Washington podría utilizar sus acuerdos de libre comercio para exigir que los vecinos regionales también cierren el cerco a Venezuela.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Universidad: ¡última trinchera!

¡Hasta cuándo!
Universidad: ¡última trinchera!
@pabloaure
La grave crisis de la educación en Venezuela es una de las grandes preocupaciones que nos aquejan. No abarcaré toda la problemática ni mucho menos todos los niveles del sistema educativo, solo me referiré a algunos aspectos de la educación superior en la cual me he desempeñado como gerente en la Universidad de Carabobo desde hace más de tres lustros. En efecto, desde director de la escuela de Derecho, pasando por el decanato de su facultad primogénita (la de Ciencias Jurídicas y Políticas) y ahora, ocupando el cargo de secretario. La Secretaría de las universidades de acuerdo a la Ley son las encargadas de certificar los documentos que de ellas emanan. Pudiéramos decir que casi todos los documentos que emite la Universidad pasan por las manos del secretario.
Hago esta introducción para que se entienda que no escribiré sobre especulaciones, sino con pleno conocimiento de causa. Es decir, relataré lo que he vivido, no solo como gerente sino también como docente, pues estoy activo en mis horas de clases desde hace casi treinta años. La Universidad de ayer no se parece en nada a la que tenemos hoy. Sus carencias y dificultades cada día se multiplican. Gerenciar la Universidad del pasado -cuando en Venezuela se invertía en la educación- no es ni la sombra a esta Universidad de guerra. Hoy, literalmente: sobrevivimos. Son muchas las causas para decir esto. Desde lo económico hasta cualquier otro motivo que ustedes se puedan imaginar. A pesar de la gravedad existente, nuestros trabajadores están allí, llenos de preocupaciones al igual que los estudiantes. Todos sabemos que estamos muy mal pero lamentablemente nos quedamos solo en la preocupación y no logramos avanzar, por lo que hemos retrocedido. Las constantes luchas son para exigir salarios o becas dignas, que sinceramente están muy lejos de la dignidad en el trato que merecen trabajadores y estudiantes.
Hoy imposible pensar que un profesor haga sus estudios de cuarto o quinto nivel en una institución de Europa, eso es impensable el euro o el dólar al cambio, son inaccesibles. Antes, que los profesores viajaran, era lo común durante los años sabáticos o planes conjuntos. Mis profesores, casi todos, hicieron sus maestrías o doctorados en Italia, Inglaterra, Francia o España. Estudié Derecho. Daba gusto escuchar una exposición de mis maestros recién llegados de cursar estudios en el exterior, nos traían exquisitas enseñanzas. Criterios con experiencias vividas en el primer mundo. Con dolor lo digo: esa Universidad ya desapareció. Hoy nuestros colegas profesores estudian en la misma universidad, aunque son de buena calidad esos estudios, no es lo recomendable, porque se produce lo que los colombianos llaman “la promiscuidad académica”. Lo interesante del postgrado es  realizarlo en otras universidades y si es posible en otros países.
Universidad, herida de muerte.-
La Universidad venezolana si se mantiene bajo el mismo esquema, está condenada a morir. Lo escribo con angustia. El desvelo de sus autoridades no puede ser la de mendigar le asignen presupuesto para poder mantenerlas abiertas. Eso es lo que a diario hacemos. Suena feo, pero debo decirlo. La mayoría de los salones tienen los aires acondicionados dañados, las oficinas prácticamente igual, a oscuras o con poca iluminación, las becas de los estudiantes son miserables, quince mil o dieciocho mil dependiendo del tipo de beca. ¿Sabrá el régimen cuánto cuesta alquilar un cuarto, o el pasaje en autobús, sin pensar en un cachito, una empanada, un sándwich, un jugo o cualquier otra chuchería? La respuesta es: sí lo sabe, pero ellos, el régimen, insiste en su propósito de destruir la moral burguesa. Para ellos -el régimen-, quienes estudian y se superan son burgueses y, en consecuencia su moral deben destruir.
Hablar del sueldo de los trabajadores, solo para mencionar el de los profesores es hasta vergonzoso. Claro que da pena si lo comparamos con lo que gana un docente en los países donde valoran la educación. Al cambio amigos míos, un profesor universitario en Venezuela no gana ni siquiera un dólar diario.
Todos los días hablo con mis alumnos, con los empleados, obreros y  profesores, también lo discutimos en las reuniones de autoridades. Concluimos en que hay que asumir la verdadera lucha, no solo para defender la UC, mantenerla abierta y reimpulsarla, sino para rescatar la democracia en Venezuela.
He hablado muchísimo con mi rectora y amiga Jessy Divo de Romero, a quien la historia reconocerá como una ciudadana ejemplar, honesta, universitaria que dedica el tiempo que sea necesario para mantenernos unidos (a las autoridades). Solo así ha sido posible que la UC continúe activa. Nuestra UC se mantiene funcionando por ella, por su dedicación y por su permanente  acercamiento con los distintos gremios. Su regio, decente y convincente discurso, ha hecho posible lo que para otros quizá era irrealizable. A ella, nuestra rectora, mi respeto y admiración. Pues bien, en esas conversaciones siempre el tema que sale al tapete es la falta de recursos, la renuncia de trabajadores y la deserción estudiantil. Esos aspectos, al igual que los constantes hurtos, falta de transporte, deficiencia proteica para el comedor, reparación de la infraestructura, falla de los servicios públicos como el agua o la luz eléctrica; ya parecen una letanía pero son problemas que debemos atender constantemente. Desde luego, una Universidad en esas condiciones difícilmente puede ser productiva; y eso para no tardar en explicar los mecanismos para la reposición de material que cada vez son más engorrosos. Lo son, porque la UC, por ser una institución pública, debe regirse por procesos de contratación que están regulados en la Ley de contrataciones y, tal como está el costo de la vida, con una inflación exorbitante, hasta para comprar una caja de papel bond hay que hacer un llamado a licitación. En definitiva amigos, la gerencia de esta Universidad es una tarea cuesta arriba. A eso, también hay que sumarle las rendiciones periódicas de cuentas a la auditoria interna y luego a la Contraloría General de la República. De cada bolívar que ingresa a las arcas universitarias debe explicarse cuál será su destino final. Eso está muy bien, si los recursos fueran suficientes y no viviéramos agobiados por la inflación. El presupuesto que hoy nos dan para adquirir un  producto tiene una vigencia a lo sumo de tres días, esto quiere decir que, cuando se abre el proceso de contratación, el precio ha variado y por bastante.
Universidad, cuna de libertades.-
Hemos venido diciendo que la Universidad hay que reinventarla, pero es menester decir también que ninguna modificación que le hagamos podrá subsistir bajo este sistema político que padece el país. Mientras estemos en dictadura, quizá seguiremos administrando nuestra alma mater con los parámetros que nos impone una especie de economía de guerra, pero sin embargo urge cambiar nuestro comportamiento personal. Me explico. Si queremos salvar la Universidad y transmitir nuestro reflejo hacia el país, cada miembro de la comunidad universitaria debe convertirse en un líder para los cambios. Ustedes se preguntarán ¿cómo es eso? Muy sencillo: cumplir con nuestros deberes laborales y estudiantiles hasta convertir a la Universidad en nuestra trinchera de lucha para vencer la indiferencia ciudadana, para alertar el peligro que acecha no solo al alma mater sino también al país de continuar este régimen de oprobio que ha empobrecido al pueblo venezolano.
La Universidad no se rinde.-
Sin miedo tenemos que defender las ideas, sin miedo hay que alzar nuestra voz libertaria: en los salones, en los laboratorios, en el transporte, en los pasillos y en las comunidades donde residamos. No nos detengamos en pensar que no hay condiciones mínimas para el trabajo o para el estudio, lo que tenemos que tener es agallas y talento para esgrimir nuestras ideas, que trasciendan más allá de los espacios universitarios. Tenemos que estar muy claros que el principal enemigo de los regímenes de talante dictatorial son los universitarios. Somos los llamados a recuperar el país.
No perdamos más tiempo. ¡Es ahora o nunca! Que nadie falte a clases, que nadie falte a sus puestos de trabajo, solo así, recuperaremos y transformaremos nuestra UC y desde allí conquistaremos la libertad venezolana. Todavía podemos decir que el único espacio con indicio republicano lo tenemos en nuestras universidades. ¡A estudiar y a luchar!

Pablo Aure                  

viernes, 22 de septiembre de 2017

¿Inmolarnos en dictadura?/ Dr. José Corado decano Medicina UC


Por segunda vez expreso mis pensamientos respecto de las elecciones regionales. Más bien sobre el voto en ese contexto. Lo hago bajo la "iluminación" que me produjo la respuesta, a mis
primeros argumentos, de parte de un connotado líder político regional y nacional. No hay duda que el voto es símbolo por excelencia en democracia. En lo formal es una verdad incontrovertible (en democracia) ¿pero en lo real es así? ¿Tiene el mismo valor y propósito en dictadura? Y si es así, ¿cuales son los factores o elementos  que lo determinan? Se dice que votar es elegir. Pero ¿elegir a quien? A los candidatos "avalados por la ANC" ( en dictadura)? También se dice o se repregunta que cuál es la ruta (para salir del gobierno) que proponemos los que no estamos de acuerdo con votar. Y me pregunto: ¿es que votar en las elecciones regionales nos permitirá salir del gobierno? Por otro lado, se dice que votando en esas elecciones vamos a "ocupar espacios", quien entiende entonces ¿por qué "no votamos" para "ocupar los espacios de la ANC? Peor aún, ¿qué significó para nosotros "votar" o en todo caso opinar el 16J? Acaso se cumplió lo "decidido" (las famosas tres preguntas rápidamente olvidadas) en esas jornadas. ¿Se "legitimaron" los lideres políticos y sus partidos, cumpliendo con el mandato de la mayoría del pueblo?. ¿Para que sirvió (¿cuál fue el ejercicio de democracia que mostramos al mundo?) "nuestro voto" del 16J? . Yo quisiera que alguien me diga ¿cuáles son los principios democráticos que respeta el gobierno nacional? Ni siquiera el del voto, pues el 30J, solo por nombrar la última fechoría electoral, inventaron hasta ahora un número indeterminado de votos que, seguro, sobrepasa muchos millones. Yo entiendo que siendo la MUD una plataforma electoral, su propósito más genuino y fundamental sea el ejercicio del voto. Yo entiendo que los partidos políticos estén permanentemente midiendo fuerzas porque su autoridad y liderazgo depende del voto. Pero, ¿el propósito (electoral o electorero) de la MUD y la "correlación de fuerzas" al interior de los partidos o interpartidos es más importante que la terrible situación por la que está pasando nuestro país? ¿No importa más el hambre y miseria del pueblo que el vergonzoso dispendio en una campaña electoral para "elegir" gobernadores, sin poder ni autoridad, para paliar en algo dicha situación? Finalmente, recuerdo como hoy, en ocasión de una intentona golpista, (precisamente la de Hugo Chávez, en 1.992) que un connotado líder político dijo una frase lapidaria más o menos en estos términos: "no se le puede pedir al pueblo que se inmole por la democracia, cuando tiene hambre". Me hago eco de ella, en esta ocasión y "parafrasear": Aquellos que me piden el voto o le piden el voto al pueblo en las próximas elecciones regionales nos están pidiendo inmolarnos por la DICTADURA cuando nos estamos muriendo de hambre. ¡Conmigo y con el noble pueblo venezolano no cuenten!                                               
Dr. José Corado
Decano Facultad de Ciencias de la Salud_ UC
Miembro de la Academia Nacional de la Medicina