domingo, 10 de diciembre de 2017

¡Transición YA!

¡Hasta cuándo!
¡Transición YA!
@pabloaure
En la abstención de las recientes elecciones municipales, va implícito un mensaje contundente. Me pregunto si ese mensaje habrá sido recibido por aquellos que tienen la responsabilidad de velar por el orden constitucional.   
El pueblo se expresó con su silencio. Esa elevadísima abstención fue un triunfo de la verdad contra la mentira. Respeto a quienes votaron apegados a un romanticismo democrático, vaya para ellos mi saludo. Pero era necesario que se produjeran estos resultados para iniciar  la reconstrucción del país.
Ya pasó la farsa de las municipales, como también ocurrió con las regionales. Ninguna sorpresa, la abstención creció porque la gente entendió que en dictadura no hay elecciones sino negociaciones. Stalin lo explicó claramente: “no importa quiénes votan ni por quiénes lo hagan, lo que en realidad le interesa es quién es el encargado de contar los votos”
Los ciudadanos venezolanos se cansaron de acudir a circos, a shows, a farsas electorales. Lo ocurrido ayer es demostración palmaria que la gente no cree en el régimen pero tampoco cree en quienes han pretendido dirigir a la oposición.
Ahora que esos capitostes de los partidos políticos  que se han prestado para las negociaciones en República Dominicana no nos vengan con cuentos baratos; que no se les ocurre decir que hubo poca participación porque ellos no llamaron a votar, cuando todos sabemos que cada partido político con representación en el “diálogo” negoció el apoyó de sus candidatos.
Aquí no habrá excusa que valga, el régimen desde ayer -ya de manera formal- tiene todos los espacios de poder, con la excepción de pequeños e insignificantes rincones. No podrá echarle la culpa de la basura ni tampoco del mal estado de las calles a los golpistas” alcaldes opositores. ES el PSUV el único que exhibirá sus fichas en la conducción de los municipios.
Pacto 2018.-
El compromiso ciudadano nos impone la organización para elaborar la hoja de ruta que debemos seguir para salir de este atolladero (ya está bastante adelantada). No es un lugar común esta frase. Desde hace algunos meses un equipo multidisciplinario se ha venido reuniendo para darle forma al Pacto del 2018”. Economistas, ingenieros, abogados, médicos, educadores y profesionales de las distintas carreras, al igual que técnicos y ciudadanos con diversos oficios, han diseñado las medidas de reconducción del país para ser implementadas por lo que se ha denominado el Gobierno de transición”.
Se ha comenzado a recorrer el país para darlo a conocer. Venezuela sí tiene salvación, pero con el concurso de los mejores ciudadanos.
Basta de indiferencia.
No podemos dejar que nuestro país siga muriendo en manos de esa gente desalmada que comete sus desafueros en nombre del Socialismo del Siglo XXI. Tampoco permitamos que los que le hacen la cama a los tiranos que se mimetizan con la oposición sigan jugando con las esperanzas de un pueblo desesperado.
Hoy más que nunca es imperioso tender puentes para la conformación de ese gobierno de transición”. Trabajar sin excluir a nadie, lo que verdaderamente  importa es la firme determinación de rescatar el país.
Cuando digo sin exclusión, es que tanto civiles como militares serán necesarios, también nacionales y extranjeros, estos,  no solamente son necesarios sino indispensables. Con el entendido que habrá que abordar el tema de la crisis humanitaria y la gravísima situación económica. Los organismos internacionales tendrán que servir de garantes de ese gobierno de transición.
A los militares hay que decirles, que no habrá cacería de brujas, que esas medidas de reconducción nacional también tendrá un capítulo dedicado a ellos. Un militar que siga militando y defendiendo el Socialismo del Siglo XXI debe intuir que está cavando su propia fosa. Solo basta leer la historia para entender que este tipo de régimen termina acabando con cualquier vestigio de institución profesional.
Sigue la mala costumbre.-
Hay una mala costumbre que no debemos seguir permitiendo. En efecto, por lo general, alcaldes o gobernadores cuando las cosas salen mal en los territorios donde ellos gobiernan, pretenden excusarse en funcionarios cuyos nombramientos dependen de la administración nacional.
Este tema en Carabobo se ha convertido en una constante cada vez que se va la luz o falla el servicio del agua. Ante cualquier contingencia con esos servicios, inmediatamente sale el gobernador a responsabilizar al jefe de CORPOELEC o al de HIDROCENTRO, como que si ambos no pertenecieran a la misma escudería destructora liderada por Nicolás Maduro.
Dicho esto y estando claros de que todo el gobierno está en manos de funcionarios que obedecen las directrices del Socialismo del Siglo XXI, pues entonces, ahora, lo que nos queda es organizarnos para construir esa oposición seria y decente que será la que se encargará de sacar a esta tiranía de Miraflores. Ya basta de engaños, ya basta de negociaciones para llenarle las alforjas a algunos disfraces opositores. Ya no habrá más elecciones para negociar inhabilitaciones, salidas o  entradas a la cárcel. ¡Llegó la hora del Compromiso Ciudadano!

Pablo Aure             

domingo, 3 de diciembre de 2017

Insurgencia/ @pabloaure

¡Hasta cuándo!
Insurgencia
@pabloaure
La ignorancia, más que el miedo es la responsable que estemos sumergidos en este pichaque de estiércol. El régimen se mantiene porque no hemos sido capaces de convencer a los que tienen la fuerza para desalojar del poder a quienes lo han usufructuado por muchísimo tiempo para enriquecerse, provocando el empobrecimiento del pueblo y destruyendo a Venezuela.
Si no sabemos lo que es un país ni tampoco lo que es una república, ¿mo le vamos a pedir a los que ni siquiera tienen qué comer, que luchen por la democracia, por elecciones libres, por la libertad de expresión o, por cualquiera de los más elementales derechos humanos? Tenemos que reconocerlo, somos un pueblo ignorante, y el régimen nos prefiere así.
Si hiciéramos una encuesta para indagar lo que pensamos sobre cuál es la función de los gobernantes, es muy probable que un alto porcentaje de la población responda que a ellos los elegimos para que nos den de comer, para que nos provean de viviendas y nos asignen una pensión. Aquí se percibe al que gobierna como un jefe a quien debemos agradecerle “lo que hace por nosotros”. De inculcar esa manera de ver a los gobernantes se han encargado no solamente los que hoy ejercen el poder, sino también, un vasto sector de la oposición.
El flagelo de la ignorancia se ha convertido en una epidemia propagada por todo el territorio nacional. Desde el mismo momento que pensamos en votar creyendo que elegiremos a gobernantes para que hagan lo que no es su obligación, y lo que es peor, que esos señores durante su campaña se promuevan como los que resolverán todas las necesidades a los ciudadanos, demuestra que ni con elecciones transparentes saldremos de este hueco.
No le pidamos a la MUD lo que no sabe hacer.  
Al momento de escribir esta columna y después de leer muchos comentarios sobre las negociacionesen República Dominicana, llegué a la conclusión de que no vale la pena seguir pidiéndole a la MUD algo en lo que ella no cree por lo tanto no lo podrán hacer.
Y no lo puede hacer porque simple y llanamente piensa igual al régimen. Nosotros .quienes nos oponemos a esas negociaciones- queremos salir de la dictadura, los negociadores no. Nosotros queremos un país de libre mercado, donde no existan controles que terminan siendo el inevitable camino a la corrupción; ellos no. Nosotros entendemos que la prosperidad surge en tanto y en cuanto se respeten y garanticen todos los atributos de la propiedad privada, ellos no. Si lo dudan, estudien las actuaciones de ambos grupos y rápidamente llegarán a la conclusión de que la MUD y el PSUV piensan muy parecido.
El régimen se quiere mantener, ellos -los “negociadores”- también. Ambos parten de la misma concepción de hacer política. No es cambiar este modelo populista lo que los anima, sino la esperanza de lograr llegar al poder para cometer los mismas excesos que hoy comete el castro-madurismo. Recordemos: Chávez fue la respuesta a los desafueros del pasado. Por esta razón, jamás deberíamos imaginar que las causas de esta desgracia ahora las podríamos considerar como la solución. Hay elementos de convicción para sostener lo que aquí escribo. Por ejemplo, uno muy reciente, la semana pasada en la Asamblea Nacional, se le negó el derecho de palabra a algunos diputados de la bancada opositora que no apoyaban ese dialogo en República Dominicana. Esto significa que no hay ninguna diferencia con aquella AN dirigida por Diosdado Cabello que limitaba los derechos de los parlamentarios.
La MUD que siga viajando los quince y últimos de cada mes, no perdamos más el tiempo con ellos ni esperemos que de esas negociacionesresultará algo positivo para el país. La asamblea nacional constituyente seguirá conviviendo con la Asamblea Nacional, soltarán a uno que otro político que Maduro mantiene secuestrado y hasta quizá, permitirán que se alimenten y mediquen a unos tantos enfermos que hoy padecen desnutrición o de una afección terminal. En esas negociaciones no se discute la salida del régimen, sino el estilo para convivir con él.
Les pregunto: ¿es normal que se negocie la libertad de un preso político, la alimentación o los medicamentos del necesitado, que se pida reconocer al Poder Legislativo (AN) o que se exijan elecciones libres? ¿Eso hay que negociarlo? ¡Claro que no! En un país donde funcionen las instituciones, con gobernantes decentes y, honorables voceros de la oposición eso no se discute ni mucho menos es objeto de negociación. Pero aquí no hay seriedad de lado y lado, por eso dialogan y negocian y para colmo, fuera de Venezuela.
Ruptura total.-
Lo que expresaré en el párrafo de abajo trataré de desarrollarlo con estricto apego a lo que he venido observando a lo largo de estos años. Mis deseos a que ocurra o no, los mantendré “in pectore”. Léase entonces como lo que es: como una opinión.
Para dar al traste con esta manera de hacer política no hay una vía distinta que la ruptura total. nganle el nombre que ustedes quieran. Injerencia humanitaria, intervención militar, desobediencia, insurgencia, rebelión civicomilitar o revolución. El nombre es lo de menos, lo que interesa saber, es que por las vías convencionales (el voto) jamás disfrutaremos a Venezuela como una república democrática.
En Venezuela se ha enquistado el populismo gubernamental que además de la complicidad política opositora que lo sostiene, hay otros factores que imposibilitarían destituir a los gobernantes mediante el sufragio. Entiéndase muy bien: aquí hay agentes foráneos que protegerán al régimen contra cualquier intento para sustituirlo. No hablo precisamente de “carmelitas descalzas” las que están acá, sino de verdaderas organizaciones delictivas que han hecho del territorio nacional un santuario para realizar sus operaciones.
Si quieren seguir votando bajo este panorama, háganlo, pero eso sí, entiendan que nada cambiará.     
Mientras otros debaten entre elecciones libres y canal humanitario, los que hemos hecho de la docencia nuestro propósito de vida, seguiremos predicando en las aulas de clases y en todas las partes que visitemos, los principios fundamentales para construir la Venezuela que merecemos.

Pablo Aure

viernes, 1 de diciembre de 2017

Mis diciembres de antes/ Pablo Aure

Mis diciembres de antes
Tenemos razón de quejarnos porque Venezuela se derrumba en nuestras narices, no sabemos qué hacer y lo más lamentable de todo es que desgraciadamente se trata de una política del “Socialismo del Siglo XXI” dirigida con el propósito de obligarnos a vivir rodeados de miseria. Nos constriñen a tener que ocuparnos las veinticuatro horas del día en tratar de conseguir lo básico para poder subsistir. En efecto, los ciudadanos no pasamos ni un segundo sin dejar de pensar en lo más elemental: el agua, la luz, medicinas, alimentos, como reparar algún desperfecto de aparatos eléctricos en nuestras casas o poder mantener funcionando nuestros vehículos.
Es común entre nuestros amigos y compañeros de trabajo escuchar las siguientes afirmaciones: tener o cambiar el carro es un lujo,  como también casi un lujo es montarse en un autobús. Y ciertamente que cuando hacen esos comentarios no exageran porque lo que vemos comúnmente son los camiones de estacas trasladando pasajeros. ¿Navidad? Cierto es una fecha que indica el nacimiento del Niño Dios...pero, vamos a estar claros: los venezolanos concebíamos esa fecha como algo más que eso. Cómo olvidar aquella brisa decembrina que  prácticamente era sinónimo de alegría...imposible olvidar mis tiempos de niño, mis patines de hierro marca Winchester, siempre me acompañaban, luego tuve unos de goma marca Unión...eso era en San Carlos, la placita Santo Domingo una fija para patinar. Las madrugadas en la catedral, las arepitas dulces. El olor a pintura. Por esos tiempos era costumbre pintar las casas. Ahora ¿quién puede pintar su casa, con un galón de pintura a más de un millón de bolívares? Navidad y año nuevo, 24 y 31, en casas de mis abuelos. Por lo general nos turnábamos, Navidad con los maternos  y año nuevo con los paternos en Tinaquillo. Una verdadera fiesta que reunía a todos mis tíos y primos (la familia por parte de papá era bastante numerosa, 10 hermanos).
Intactos recuerdos de Tinaquillo. Esa música alegre que escuchábamos hasta el amanecer proveniente de un club que quedaba muy cerca de la casa de mis abuelos. Mis tías, ponían el pick-up, mi tía Elia (mi madrina) con su larga cabellera negro azabache siempre lucía su sonrisa a flor de piel. Cuánto lamento no poder disfrutar nuevamente aquellos momentos.
Luego, a principios de los setenta, cuando nos mudamos para Valencia, las cosas cambiaron un poquito; claro, ya comenzaba el bachillerato  y comencé a hacer nuevos amigos. Diciembre: Billos Caracas Boys, Los Melódicos, Dimensión Latina...esa brisa de El Trigal --donde pasé mi adolescencia e inicié mi juventud- todavía la siento en la cara...las misas de aguinaldos, la bajada del autocinema, los pinos canadienses que vendían en muchas partes y particularmente en la calle el hambre (a lo largo del parque Negra Hipólita) los famosos perros de Kojak, las hamburguesas y parrillas del gallego Paco, los perros de Víctor en la Iglesia el Viñedo...Sinceramente , aquellos diciembres eran de otra Venezuela. Un país pujante, mi hermano Antonio (Toño) muchos amigos se fueron a otros países becados por el recordado plan de becas Gran Mariscal de Ayacucho. Venían a pasar vacaciones, generalmente cada diciembre a Toño lo íbamos a buscar en Maiquetía…con tanto anhelo recuerdo aquellos días cuando todos respirábamos alegría. Los supermercados repletos de cualquier cosa, en los negocios siempre te daban la famosa ñapa...casi siempre era un almanaque. La visitas de amistades eran sinónimo de dulce, comida, hallacas, caña, patinatas, ponchecrema y bailes, ahora, estas fechas se parecen a una gincana, recorriendo la ciudad buscando bombonas de gas, pipotes de agua, recorremos farmacias y en fin, una desesperación.. una verdadera calamidad... hoy gastamos la vida y no la disfrutamos.
Varios amigos y familiares han partido hacia la eternidad, otros, se han ido a otras partes buscando alegría y prosperidad, pero sus corazones siguen clavados en estas tierras. Con ellos nos une la tecnología que no teníamos antes, nos comunicamos por Facebook o Skype...eso es lo que tenemos hoy, pero siempre con la esperanza de trabajar en  reconstruir lo que estos bárbaros rojos arruinaron...no pierdo la fe y lucho para lograrlo. Apretado abrazo. ¡Feliz inicio de diciembre!

@pabloaure

domingo, 26 de noviembre de 2017

Sin falsos nacionalismos/ @pabloaure

¡Hasta cuándo!
Sin falsos nacionalismos
@pabloaure
Olvídense del tema electoral. Venezuela no saldrá de la crisis por vías convencionales. Hablar de elecciones, es la coartada perfecta del régimen para hacer creer que la oposición tendrá algún chance de llegar al poder votando.
No pretendo desanimar a nadie, lo que si deseo es ubicar a los ilusos. Esto es una tiranía que jamás aceptará entregar el poder por las buenas. Entiéndase bien: el poder no solo es Maduro, sino todo lo que él representa, eso abarca el Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía General de la República y el Poder Legislativo que en el 2015 lo ganó” la oposición mediante elecciones pero se lo dejó arrebatar “judicialmente”. Es un cuadro cerrado lo que existe entre los distintos poderes para que se cumplan las órdenes de la tiranía.
Sin presión no hay solución.-
La presión debe ser continua en lo interno y también desde lo externo. El malestar debe hacerse sentir en las calles mediante las protestas, siempre de manera pacificas pero organizadas. Por ejemplo, cuando se proteste en Táchira también debemos hacerlo en Carabobo y en otros estados. El éxito de las manifestaciones se materializa cuando se extienden en todo el territorio nacional. En Caracas es vital que se escuchen los gritos de la molestia ciudadana.
Nunca exponerse más de la cuenta, esto es, llegar hasta donde el sentido común lo permita. Susurrarle a los oídos al sector militar indistintamente al componente que pertenezcan. Explicarles muy bien que el Socialismo es miseria, hambre y corrupción, que además, acabará con ellos y con sus familiares.
Este socialismo del Siglo XXI, corroe a la sociedad hasta convertir a los ciudadanos en esclavos alimentados de las dádivas del régimen. Los enferma y los humilla. Ese es el destino que nos espera si seguimos tolerando a los bárbaros rojos.
Necesario que lo sepan: no estamos bien ni tampoco vamos por buen camino. Esto cada día se pone peor. Al que le guste esto que se quede callado y asuma su barranco; pero el que esté inconforme debe saber que con el silencio no habrá cambios. Pues entonces, no hay otro camino que la organización para desobedecer al opresor. No esperemos que otros lo hagan por nosotros. La tarea es de todos. Desde luego, la cosa no es así de simple. Abajo trataré de explicar lo que propongo.
¿Unión multinacional?
Si me van a hablar de elecciones les advierto que conmigo no cuenten. Estoy en la onda de asumir el compromiso ciudadano de recorrer distintos sitios a los que nos invitan y a los que por iniciativa propia visitamos, explicando el por qué la salida no será electoral.
En efecto. Imposible desalojar del poder a gobernantes” que no creen en los derechos humanos, esto pasa, por no respetar las normas elementales de los sistemas democráticos. Para ellos las mayorías no cuentan para nada si estas no los respaldan. A las mayorías se les silencia con la artillería de los cuarteles.
Lo preocupante es que en algunos opositores” ha calado el discurso ese de que el voto es la única arma con la que cuentan. Tal aseveración sería cierta si estuviéramos en democracia, pero como no lo estamos, el voto no es un arma de los ciudadanos sino un salvoconducto del cual goza la tiranía para seguir cometiendo sus desmanes.
Entonces ustedes preguntarán ¿si no es mediante elecciones, díganos cuál es la manera? La solución tiene que venir desde afuera. Ya está bueno de caer en el chantaje de los falsos nacionalistas que pretenden hacernos creer que somos agentes súper poderosos capaces de imponer la decisión mayoritaria y sacar a la cuerda de malandros que están atornillados en el poder. A ellos los desalojaremos el día que se sientan amenazados por otra fuerza, igual o superior a la que poseen.
Nosotros tenemos la escritura y el gañote aderezados con pancartas y pitos que exhibimos en las protestas, que dicho sea de paso: a ellos eso les resbala. Tan es así, que cuando les da la gana nos encierran y/o nos disparan. Nos encarcelan o nos matan. Esa lucha es desigual.
Desde ya, tenemos que diseñar la hoja de ruta. Yo tengo una que he expuestos en varios foros y asambleas. No propongo a ningún líder para dirigir la salida sino las ideas que nos harían encontrar el camino de la prosperidad.
Por eso no me queda duda que, todo cambio en Venezuela, tal como están las condiciones actuales, pasa por la conformación de una unión multinacional que vigile y garantice la transición del narco Estado violento hacia una verdadera República. Este asunto es igualmente urgente para la región, pues la mayoría de las naciones vecinas tienen sus propios y agobiantes problemas de pobreza, desempleo, que se han agravado con el éxodo masivo de venezolanos que todos los días cruza las fronteras en autobuses marchándose a países tan cercanos como Colombia, y tan lejanos como la Patagonia chilena o argentina.
No más populismo.-
Lo primero que debemos tener claro es la erradicación del populismo en cualquier acción gubernamental. Que la gente trabaje y con el producto de su trabajo pueda adquirir los bienes para vivir y progresar. Quien más trabaje tiene derecho a ganar más. Basta del Estado benefactor. Hasta cuándo regalar bolsas de comida u ofrecer casas. Quien acepta un regalo del gobierno es presa fácil de la esclavitud.
Tenemos que garantizar la inversión privada, tanto nacional como extranjera. Hoy no está garantizada, ni por los tribunales ni mucho menos por los controles comunistas. En Venezuela la primera ley que se debe respetar es la Ley de la Oferta y la demanda” ningún precio lo puede fijar el gobierno porque eso se traduce en escasez e inflación. Indispensable abrirle las puertas a los capitales. Nadie invierte en Venezuela porque no hay seguridad jurídica. Repito, no puede haber seguridad en un país cuyo sistema de gobierno no es democrático ni respeta las libertades económicas.
Socialismo es miseria
En Venezuela nada funciona porque el régimen así lo ha decidido. Son políticas deliberadas para lograr la indigencia colectiva. Tener a los habitantes pasando trabajo y viviendo en la miseria. ¿Cómo explicar el hecho de que han destruido todo? La industria petrolera, los acueductos, los sistemas eléctricos. Expropiaron y confiscaron empresas y haciendas que antes eran productivas para convertirlas en chatarras en ruinas y abandonadas. La devaluación del bolívar es astronómica. Urgente desmontar el control de cambio que se ha convertido en la principal fuente de corrupción de enchufados. La grosera diferencia que existe entre el dólar preferencial de Bs. 10 y el del mercado negro a Bs. 82000 es más que suficiente para darnos cuenta del interés de las mafias rojas rojitas en mantener ese control.             
Sin ayuda internacional no hay salida
No tengo ninguna duda que la ruta de la prosperidad jamás podrá implementarse sin el apoyo internacional. En tal sentido, es menester tender los respetivos puentes internacionales y elaborar el manifiesto que contenga las bases para la liberación de Venezuela. Exigir la cooperación de fuerzas civiles y militares para ponerlas en práctica. Establecer un cronograma para ejecutar las acciones que conlleven a la recuperación nacional y para ello debe constituirse un gobierno de transición.
Ningún diálogo es productivo cuando las partes están en desigualdad. Hoy el régimen se nos presenta fuerte porque posee las armas, por eso, quienes nos oponemos a este modelo requerimos de una fuerza militar seria y no que no esté sumisa al tirano, que garantice el cumplimiento de lo que se acuerde en cualquier negociación.
Mientras no recuperemos las instituciones y la economía del país es necio hablar de elecciones. Si Maduro quiere puede seguir siendo el presidente, pero eso sí, debe cumplir lo que se establezca en las negociaciones, de lo contrario, las fuerzas armadas multinacionales se encargarían de hacerlas respetar.

Pablo Aure      

domingo, 19 de noviembre de 2017

El carro de Drácula/ @pabloaure

¡Hasta cuándo!
El carro de Drácula
@pabloaure
Mientras sigamos con mentalidad populista y nos entusiasmemos aplaudiendo shows de gobernantes, estaremos condenados a permanecer sumergidos en este barrial de corruptelas y atraso.
El famoso “carro de Drácula”, popularizado por el humorista Emilio Lovera con el cuento del malandro caraqueño que fue para Birongo (estado Miranda) y ahora, utilizado como símbolo de persecución contra el hampa por el gobernador de Carabobo Rafael Lacava, demuestra lo mal que estamos como país.
Lo lamentable de esto, es que esa pobre perspectiva la observamos en diversos sectores. De hecho, muchos que hasta ayer les parecía Rafael Lacava como un ser despreciable por su alocada campaña electoral, ahora, convertido en gobernador, le elogian sus espectáculos, le hacen carantoñas, lo ven de lo más simpático y lo demuestran saltando de emoción para tomarse selfies o deleitándose con miradas embelesadas. El día trece de noviembre, el Forum de Valencia fue testigo de lo que aquí escribo. Eso es una palmaria demostración de la incoherencia de la cual hemos hablado y escrito muchas veces.
Volvamos al “carro de Drácula”. Circula por las redes un video que muestra una carroza fúnebre que transporta una jaula, y en ella van encerrados dos presuntos “bachaqueros”, lo que más asombra de ese video es que el vehículo con los detenidos lo maneja el excéntrico gobernador de Carabobo. Varios se han alegrado porque sienten que alguien se está ocupando del enojoso asunto que significa los “bachaqueros” ¡Cuán equivocados están! Esa no es la solución para abaratar los precios. Esos sujetos "enjaulados", por cierto, sin el debido proceso, son humildes buhoneros, son mulas que cometen delitos de bagatela (si es que acaso eso es delito). Acá todos sabemos que a los “bachaqueros” que generalmente detienen son de poquísimos recursos económicos. Algunos son choferes, otros tienen tarantines de comida o, trabajadoras de casas de familia, que escudriñan la manera de rebuscarse algunos “churupitos” para poder subsistir.
Esos “bachaqueros” que inhumanamente exhiben como trofeos, y expuestos al escarnio público nada tienen que ver con que el carton de huevos esté en ochenta mil bolivares, el kilo de carne cerca de los cien mil, el queso blanco y la pechuga de pollo a setenta mil bolivares. Asi como lo leen, apresar a esas personas no hará que el salario alcance para adquirir la canasta basica, ni para comprar los estrenos de diciembre y quizá tampoco sean suficientes para el detergente con el que se lavará la ropa vieja, porque el kilo de Ariel ya ronda los cincuenta mil bolivares.
Lo que hace Lacava con ese carro, son acciones estudiadas por el derecho penal simbólico, porque pretenden dar la sensación que se combate la delincuencia cuando la realidad es otra.
La culpa es del socialismo.-
En efecto, los “bachaqueros” son el último eslabón de una larga cadena de corrupción, y son ellos los que tienen la menor responsabilidad en ese crimen (si es que están cometiendo algún crimen). El asunto es que ellos son los que dan la cara frente al consumidor necesitado. Que conste, no estoy defendiendo ese tipo de conductas asumidas por los “bachaqueros”, lo que trato es de exponer, que ellos son la consecuencia y no la causa del encarecimiento de los productos. Cuando hay tantos controles se generan ideas para burlarlos o lograr provecho de ellos. Es común que eso ocurra en este tipo de regímenes socialista/comunistas. Los mercados negros son los primeros en proliferar cuando se instauran los controles. Los cubanos pueden darnos mayores explicaciones sobre esa modalidad.  
No habría “bachaqueros” si no existiesen tantos obstáculos para la producción o, si los productores y comerciantes tuvieran plenas garantías y seguridad jurídica. Esa dañina práctica la ha generado este régimen con sus políticas que han destruido la economía del país. Los bachaqueros” no son los culpables de que todo esté caro, ni tampoco de la escasez de algunos rubros. Detrás de ellos están los militares que son los que deciden hacia cuál zona van los productos. A los “bachaqueros” los surte algún “chivo rojo rojito”, bien sea uniformado o civil, pero lo cierto es que ese capo está enchufado en el guiso de la distribución.
Si es cierto que el gobernador Rafael Lacava quiere combatir a esas mafias, puede dar una vueltica por las instalaciones militares, son ellos quienes tienen mucho qué aclarar porque poseen el monopolio de la distribución de alimentos. Hace quince días trató de hacerlo con el exgobernador de Carabobo pero desde Caracas le halaron las orejas, porque pisó unos cayos en el alto gobierno ¿o no?
Desde esta trinchera exhorto al gobernador Rafael Lacava a cumplir con la Constitución, no tengo por qué dudar de sus buenas intenciones, pero debo decirle que cuando una intención va acompañada por un mal procedimiento, pues entonces no es tomada con seriedad. En este particular le transcribo lo que establece el artículo 46 de la CRBV:
 “Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral; en consecuencia: 1. Ninguna persona puede ser sometida a penas, torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes…2. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano…” Esto se traduce en que lo que hace el gobernador con el carro de Drácula es una flagrante violación del texto constitucional. Y escribo solamente esto para no referirme a la “ley contra el odio” porque es un instrumento “odioso” ya que fue elaborado por un ente fraudulento.

Drácula es esclavitud.-
Venezuela comenzará a reconstruirse cuando el capital privado se sienta seguro, cuando se premie el trabajo de los ciudadanos, el día que se entienda que quien más trabaja tiene derecho a ganar más, y que quien más estudie y se prepare es de suponer que tendrá más responsabilidades y en consecuencia mayor será su remuneración. De esto no saldremos con ridículos carros de Drácula sino con incentivos a la producción y al empleo. Cuando se acabe el nefasto estilo de hacer política mediante ofrecimientos populistas, si señores, desde ese momento podremos hablar de prosperidad. El día que los gobernantes se dediquen a lo básico de la función pública esto es, que dejen de meter sus narices en empresas o en asuntos que solo deben ser manejados por entes privados veremos avances hacia el bienestar. Pero mientras sean los gobiernos quienes definan los precios de la comida, el precio del dólar o de todo lo que se les ocurra y no sea la Ley de la oferta y la demanda quien lo haga, seguiremos camino a la consolidación de la  esclavitud.       
Pablo Aure                        

Fuga de Antonio Ledezma